Todo edificio habla, pero hay que hacerlo reír.

Todo edificio habla, pero hay que hacerlo reír.

sábado, 27 de abril de 2013

No, no son genios los que necesitamos ahora



Al escribir esto no es mi intención ni mi deseo sumarme a los que gustan de hablar y teorizar sobre Arquitectura. Pero después de veinte años de oficio, circunstancias imprevisibles me han obligado a concretar mis puntos de vista y a escribir modestamente lo que sigue:

Un viejo y famoso arquitecto americano, si no recuerdo mal, le decía a otro mucho más joven que le pedía consejo: “Abre bien los ojos, mira, es mucho más sencillo de lo que imaginas.” También le decía: “Detrás de cada edificio que ves hay un hombre que no ves.” Un hombre; no decía siquiera un arquitecto.

No, no creo que sean genios lo que necesitamos ahora. Creo que los genios son acontecimientos, no metas o fines. Tampoco creo que necesitemos pontífices de la Arquitectura, ni grandes doctrinarios, ni profetas, siempre dudosos. Algo de tradición viva está todavía a nuestro alcance, y muchas viejas doctrinas morales en relación con nosotros mismos y con nuestro oficio o profesión de arquitectos (y empleo estos términos en su mejor sentido tradicional). Necesitamos aprovechar lo poco que de tradición constructiva y, sobre todo, moral ha quedado en esta época en que las más hermosas palabras han perdido prácticamente su real y verdadera significación.

Necesitamos que miles y miles de arquitectos que andan por el mundo piensen menos en Arquitectura (en mayúscula), en dinero o en las ciudades del año 2000, y más en su oficio de arquitecto. Que trabajen con una cuerda atada al pie, para que no puedan ir demasiado lejos de la tierra en la que tienen raíces, y de los hombres que mejor conocen, siempre apoyándose en una base firme de dedicación, de buena voluntad y de honradez (honor).

Tengo el convencimiento de que cualquier arquitecto de nuestros días, medianamente dotado, preparado o formado, si puede entender esto también puede fácilmente realizar una obra verdaderamente viva. Esto es para mí lo más importante, mucho más que cualquier otra consideración o finalidad, sólo en apariencia de orden superior.
Creo que nacerá una auténtica y nueva tradición viva de obras que pueden ser diversas en muchos aspectos, pero que habrán sido llevadas a cabo con un profundo conocimiento de lo fundamental y con una gran conciencia, sin preocuparse del resultado final que, afortunadamente, en cada caso se nos escapa y no es un fin en sí, sino una consecuencia.

Creo que para conseguir estas cosas hay que desprenderse antes de muchas falsas ideas claras, de muchas palabras e ideas huecas y trabajar de uno en uno, con la buena voluntad que se traduce en acción propia y enseñanza, más que en doctrinarismo. Creo que la mejor enseñanza es el ejemplo; trabajar vigilando continuamente para no confundir la flaqueza humana, el derecho a equivocarse -capa que cubre tantas cosas-, con la voluntaria ligereza, la inmoralidad o el frío cálculo del trepador.

Imagino a la sociedad como una especie de pirámide, en cuya cúspide estuvieran los mejores y menos numerosos, y en la amplia base las masas. Hay una zona intermedia en la que existen gentes de toda condición que tienen conciencia de algunos valores de orden superior y están decididos a obrar en consecuencia. Estas gentes son aristócratas y de ellos depende todo. Ellos enriquecen la sociedad hacia la cúspide con obras y palabras, y hacia la base con el ejemplo, ya que las masas sólo se enriquecen por respeto o mimetismo. Esta aristocracia, hoy, prácticamente no existe, ahogada en su mayor parte por el materialismo y la filosofía del éxito. Solían decirme mis padres que un caballero, un aristócrata es la persona que no hace ciertas cosas, aun cuando la Ley, la Iglesia y la mayoría las aprueben o las permitan. Cada uno de nosotros, si tenemos conciencia de ello, debemos individualmente constituir una nueva aristocracia. Este es un problema urgente, tan apremiante que debe ser acometido en seguida. Debemos empezar pronto y después ir avanzando despacio sin desánimo. Lo principal es empezar a trabajar y entonces, sólo entonces, podremos hablar de ello.

Al dinero, al éxito, al exceso de propiedad o de ganancias, a la ligereza, la prisa, la falta de vida espiritual o de conciencia hay que enfrentar la dedicación, el oficio, la buena voluntad, el tiempo, el pan de cada día y, sobre todo, el amor, que es aceptación y entrega, no posesión y dominio. A esto hay que aferrarse.

Se considera que cultura o formación arquitectónica es ver, enseñar o conocer más o menos profundamente las realizaciones, los signos exteriores de riqueza espiritual de los grandes maestros. Se aplican a nuestro oficio los mismos procedimientos de clasificación que se emplean (signos exteriores de riqueza económica) en nuestra sociedad capitalista. Luego nos lamentamos de que ya no hay grandes arquitectos menores de sesenta años, de que la mayoría de los arquitectos son malos, de que las nuevas urbanizaciones resultan antihumanas casi sin excepción en todo el mundo, de que se destrozan nuestras viejas ciudades y se construyen casas y pueblos como decorados de cine a lo largo de nuestras hermosas costas mediterráneas.

Es por lo menos curioso que se hable y se publique tanto acerca de los signos exteriores de los grandes maestros (signos muy valiosos en verdad), y no se hable apenas de su valor moral. ¿No es extraño que se hable o escriba de sus flaquezas como cosas curiosas o equívocas y se oculte como tema prohibido o anecdótico su posición ante la vida y ante su trabajo?

¿No es curioso también que tengamos aquí, muy cerca, a Gaudí (yo mismo conozco a personas que han trabajado con él) y se hable tanto de su obra y tan poco de su posición moral y de su dedicación?

Es más curioso todavía el contraste entre lo mucho que se valora la obra de Gaudí, que no está a nuestro alcance, y el silencio o ignorancia de la moral o la posición ante el problema de Gaudí, que esto sí está al alcance de todos nosotros.

Con grandes maestros de nuestra época pasa prácticamente lo mismo. Se admiran sus obras, o , mejor dicho, las formas de sus obras y nada más, sin profundizar para buscar en ellas lo que tienen dentro, lo más valioso, que es precisamente lo que está a nuestro alcance. Claro está que esto supone aceptar nuestro propio techo o límite, y esto no se hace así porque casi todos los arquitectos quieren ganar mucho dinero o ser Le Corbusier; y esto el mismo año en que acaban sus estudios. Hay aquí un arquitecto, recién salido de la Escuela, que ha publicado ya una especie de manifiesto impreso en papel valioso después de haber diseñado una silla, si podemos llamarla así.

La verdadera cultura espiritual de nuestra profesión siempre ha sido patrimonio de unos pocos. La postura que permite el acceso a esta cultura es patrimonio de casi todos, y esto no lo aceptamos, como no aceptamos tampoco el comportamiento cultural, que debería ser obligatorio y estar en la conciencia de todos.
Antiguamente el arquitecto tenía firmes puntos de apoyo. Existían muchas cosas que no eran aceptadas por la mayoría como buenas o, en todo caso, como inevitables, y la organización de la sociedad, tanto en sus problemas sociales como económicos, religiosos, políticos, etc., evolucionaba lentamente. Existía, por otra parte, más dedicación, menos orgullo y una tradición viva en la que apoyarse. Con todos sus defectos, las clases elevadas tenían un concepto más claro de su misión, y rara vez se equivocaban en la elección de los arquitectos de valía; así, la cultura espiritual se propagaba naturalmente. Las pequeñas ciudades crecían como plantas, en formas diferentes, pero con lentitud y colmándose de vida colectiva. Rara vez existía ligereza, improvisación o irresponsabilidad. Se realizaban obras de todas clases que tenían un valor humano que se da hoy muy excepcionalmente. A veces, pero no con frecuencia, se planteaban problemas de crecimiento, pero afortunadamente sin esa sensación, que hoy no podemos evitar, de que la evolución de la sociedad es muy difícil de prever como no sea a muy corto plazo.

Hoy día las clases dirigentes han perdido el sentido de su misión, y tanto la aristocracia de la sangre como la del dinero, pasando sobre todo por la de la inteligencia, la de la política y la de la Iglesia o iglesias, salvo rarísimas y personales excepciones contribuyen decisivamente, por su inutilidad, espíritu de lucro, ambición de poder y falta de conciencia de sus responsabilidades al desconcierto arquitectónico actual.
Por otra parte, las condiciones sobre las cuales tenemos que basar nuestro trabajo varían continuamente. Existen problemas religiosos, morales, sociales, económicos, de enseñanza, de familia, de fuentes de energía, etcétera, que pueden modificar de forma imprevisible la faz y la estructura de nuestra sociedad (son posibles cambios brutales cuyo sentido se nos escapa) y que impiden hacer previsiones honradas a largo plazo.

Como he dicho ya en líneas anteriores, no tenemos la clara tradición viva que es imprescindible para la mayoría de nosotros. Las experiencias llevadas a cabo hasta ahora y que indudablemente en ciertos casos han representado una gran aportación, no son suficientes para que de ellas se desprenda el camino imprescindible que haya de seguir la gran mayoría de los arquitectos que ejerce su oficio en todo el mundo. A falta de esta clara tradición viva, y en el mejor de los casos, se busca la solución en formalismos, en la aplicación rigurosa del método o la rutina y en los tópicos de gloriosos y viejos maestros de la arquitectura actual, prescindiendo de su espíritu, de su circunstancia y, sobre todo, ocultando cuidadosamente con grandes y magníficas palabras nuestra gran irresponsabilidad (que a menudo sólo es falta de pensar), nuestra ambición y nuestra ligereza. Es ingenuo creer, como se cree, que el ideal y la práctica de nuestra profesión pueden condensarse en esloganes como el del sol, la luz, el aire, el verde, lo social y tantos otros. Una base formalista y dogmática, sobre todo si es parcial, es mala en sí, salvo en muy raras y catastróficas ocasiones. De todo esto se deduce, a mi juicio, que en los caminos diversos que sigue cada arquitecto consciente tiene que haber algo común, algo que debe estar en todos nosotros. Y aquí vuelvo al principio de esto que he escrito, sin ánimo de dar lecciones a nadie, con una profunda y sincera convicción.

José Antonio Coderch, 1960

viernes, 15 de febrero de 2013

Exposición de la VIII BIAU en Lisboa




Hoy viernes 15 de Febrero se inaugura en Lisboa la exposición de la VIII BIAU (Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo), en donde se expondrán los proyectos premiados en el certamen celebrado en Cádiz del 10 al 14 de Septiembre.
Una exposición que nos invitará a recorrer la arquitectura de los nueve países representados (Brasil, Portugal, España, México, Argentina, Colombia, Ecuadro, Paraguay y Chile), y que supondrá el acto de apertura de la nueva Galería de Arquitectura Boavista (Rua da Boavista 50, Lisboa), que abre sus puertas por primera vez mediante este evento.
La exposición permanecerá abierta hasta el 31 de marzo y en ella se celebrarán interesantes conferencias y debates con los arquitectos portugueses premiados en la VIII BIAU: 

15 FEBRERO_19:30H
PRESENTACIÓN DE LA EXPOSICIÓN
Inés Lobo + 
Ángela Paredes + Ignacio Pedrosa
CONFERENCIA
João Luis Carrilho da Graça
28 FEBRERO_21:30H
CONFERENCIA
Cristina Guedes + Francisco Vieira de Campos + Ricardo Bak Gordon
14 MARZO_21:30H
CONFERENCIA
María Manuel Oliveira + João Mendes Ribeiro
28 MARZO_21:30H
CONFERENCIA
Aires Mateus + Alvaro Puntoni

martes, 15 de enero de 2013

ESQUELETOS DEPORTIVOS 2.0


Brasil, siguiente país en realizar los JJ.OO y el Mundial de Fútbol en los próximos años además de otros eventos culturales es un país potencialmente en crecimiento. Ahora bien, sabemos todos de las necesidades sociales de la comunidad brasileña especialmente de los Cariocas donde parte de su población se encuentra viviendo en la ciudad informal, muchos de ellos en las conocidas favelas o en espacios intersticiales de la ciudad formal.

La reflexión que hago la he detectado desde hace tiempo y se constata año tras año, en este caso el ejemplo de Rio de Janeiro plantea un Museo para el Mañana donde se desconoce el programa que tendrá tal museo, en una zona portuaria y sin vinculación con la ciudad.

¿Para qué un Museo del Mañana sin tener resuelto los problemas del presente?

Museo del Mañana (Rio Janeiro)


Favela Rocinha (Rio de Janeiro)

Para la realización de estos Mega-eventos se plantean grandes infraestructuras, en donde la adecuación no cabe duda que es importante pero creo personalmente la clave está en la mutabilidad. Las infraestructuras al igual que la sociedad deben  tender al progreso y al cambio constante por lo que un estadio con un solo uso es una oportunidad perdida para la ciudad. 

No hablemos de los eventos pasados como la Eurocopa y el Mundial de Fútbol de Sudáfrica donde se han construido estadios en ciudades donde la capacidad del estadio serviría para la mitad de la población y que se convertirán con el paso del tiempo en lo que yo denomino "Esqueletos Deportivos".



El uso de estructuras innovadoras o cubiertas plegables puede posibilitar usar un estadio como lugar de encuentro, podría estar abierto a la gente, podría cerrarse en determinadas ocasiones o abrirse totalmente o simplemente simultanear eventos deportivos. 

sábado, 16 de junio de 2012

ESQUELETOS DEPORTIVOS

El auténtico filón a pesar de las crisis sucesivas a lo largo de la historia seguirán siendo los eventos deportivos o por lo menos a día de hoy es un hecho constatable a pesar de estar en plena recesión económica.

Mundiales, Eurocopas o Juegos Olímpicos son escenarios idílicos para revalorizar ciudades o reactivarlas, creando una infraestructura nueva de una gran capacidad para tales eventos.
No obstante el triunfo y el éxito de estos planteamientos muchas veces no sobrepasa el marco deportivo una vez acabadas dichas competiciones, debido a que la planificación muchas veces parece estar ligada exclusivamente al éxito y satisfacción deportiva en el transcurso de los mismos, dejando a un lado la evolución de la nueva infraestructura al acabar el evento y la posibilidad de crear ciudad.
Sin duda un valor publicitario que han querido incorporar a países con menor desarrollo como Sudáfrica o Ucrania, para reactivar sus economías y proyectar esa imagen de país progresista y en continua evolución.

Los éxitos de los eventos deberían dar sus frutos no en la clausura del mismo, sino en los años venideros. Cuando el "bullicio" abandone la ciudad o país al terminar el campeonato, quedaría el esqueleto de una nueva oportunidad de progreso. Muchos estadios con capacidades desbordantes no volverán a tener nunca más una ocupación de más del 60% en sus gradas. Por ello diseñar un estadio para dichos espectáculos debería de ser algo más que un lugar donde sentarse o correr 90 minutos, debería estar acorde con la escala propia de la ciudad más que la escala del evento, por ello es vital tener un gran compromiso social de crear ciudad, de crear equipamientos y  de articular la trama deportiva,  porque este sobredimensionamiento excesivo de las infrastructuras deportivas deja sin generar espacios de calidad y de relación entre el ciudadano y las actividades que plantea la ciudad, todo ello provoca que existan auténticos elementos casi inertes en el paisaje urbano sin una buena planificación.

Más que el diseño se debería tener en cuenta "la naturaleza" del estadio (Louis Khan) y lo que cada lugar pide o parece reclamar como necesidades. No podemos colocar un hito en la ciudad por que sí, hoy en día los hitos parecen responder a la escala de la edificación pública (museos, centros comerciales, estadios, hoteles, auditorios, etc).  Su ubicación también suele tener una lectura periférica en la ciudad creando nuevos polos atractores.


Estadio en Dubrovnik  (uso deportivo + uso residencial).

Estadio de Atletismo en Olot (ejemplo de adecuación).

En ambos caso desaparece el concepto de "hito" asociado a la gran escala y plantea integraciones diferenciadas, la primera de ellas en la ciudad  reduciendo la altura y aumentando el perímetro y la segunda una intervención respetuosa en la naturaleza.




jueves, 3 de mayo de 2012

La Piel en arquitectura


La piel del edificio se convierte hoy en día en uno de los elementos más interesantes del proyecto, ya no sólo por la apariencia del mismo, sino que puede enfatizar lo que queremos realizar con una piel exterior que recubra el edificio y a su vez conseguir confort si utilizamos una doble piel.

Hay pieles geométricas, pieles muy orgánicas, pieles paramétricas, doble pieles, pieles naturales,...

Recomendable el libro sobre pieles que nos protegen en nuestro habitat.

Libro sobre Pieles: enlace 



lunes, 27 de febrero de 2012

Pritzker 2012 para Wang Shu


Hace unos minutos ha sido anunciado oficialmente por la organización de los premios Pritzker el ganador de la edición 2012, el arquitecto chino de 48 años Wang Shu. El premio se otorgará en Beijing el día 25 de mayo de 2012.

Su obra está prácticamente construida en China, con su socia y esposa que forman “Amateur Architecture Studio” en 1997. Su primer proyecto grande es la Biblioteca Wenzheng College en la Universidad de Suzhou en el año 2000, ganando el premio de la Arquitectura y las Artes de China en 2004.

Sus otros proyectos mayores, todos construidos en China incluyen: Ningbo Contemporary Art Museum (2005), Ninbo History Museum (2008), Xiangshan Campus of the China Academy of Art (2004-2007), Vertical Courtyard Apartmenst Hangzhou (2008), Exhibition Hall of the Imperial Street of Southern Song Dynasty (2009)

Es director del departamento de arquitectura de la Academia China del Arte en Hangzhou, y desde el año pasado enseña en la cátedra de Kenzo Tange en la Harvard Graduate School of Design.

En el acta el jurado ha hecho notar:

“El hecho de que un arquitecto de China ha sido seleccionado por el jurado, representa un paso significativo en el reconocimiento del papel que China va a desempeñar en el desarrollo de los ideales de la arquitectura. Además, en las próximas décadas el éxito de China en la urbanización será importante para China y para el mundo. Esta urbanización, como la urbanización de todo el mundo, tiene que estar en armonía con las necesidades locales y la cultura. Oportunidades sin precedentes de China para la planificación urbana y el diseño tendrá que estar en armonía con sus dos largas tradiciones y la única del pasado y con sus necesidades futuras para el desarrollo sostenible”


Sin duda un reconocimiento a un arquitecto que pilla por sorpresa a muchos por la poca difusión de su obra y su corta experiencia ya que su primer proyecto grande data del año 2000. En muchas quinielas sonaba el nombre de Steven Holl, Toyo Ito, John Pawson o David Chipperfield entre otros a los que se debe añadir a mi gusto a Aires Mateus Asociados o casi cualquier buen arquitecto español como EMBT, Carlos Ferrater, Mansilla+Tuñon, y un largo etcétera.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Romera & Ruiz PREMIO WAF 2011



Pedro Romera y Ángela Ruiz ganadores del Premio Mundial de Arquitectura WAF 2011 (World Architectural Festival) en la categoría "New and Old" con el proyecto PIEZA DE PUZZLE (Cubrición del patio de la Escuela Municipal Infantil de La Herradura en Telde.


Texto-Resumen del estudio Romera & Ruiz Arquitectos:

"A final de curso, azarosamente, contactan con nosotros para informar sobre el estado de la marquesina perimetral de hormigón armado del patio de la escuela infantil municipal en La Herradura. Una vez en el centro constatamos las grietas y fisuras de la disociación entre hormigón y acero. Coincidimos en el patio con los responsables municipales y la dirección del centro. Era uno de esos tantos días calurosos y luminosos propios de nuestra latitud. Aprovechamos la ocasión para plantear, a las partes implicadas, una reforma más allá de la pasivación de las armaduras y posterior recubrimiento con resinas y morteros especiales del insuficiente alero existente. La convicción sobre la necesidad de sombrear en Canarias es tan evidente que la propuesta fue bien acogida. Mejorar ese espacio vital para la escuela se torna tan necesario como impedir la caída de cascotes. Así, calentándonos las cabezas bajo en sol implacable, cada parte expone sus condiciones: la dirección exige realizar la reforma en dos meses, para interferir el mínimo en la cotidianeidad de los padres; el ayuntamiento limita el presupuesto a cincuentamil euros; nosotros aceptamos en reto de generar sombra y protección para los juegos de los niños en el espacio central de 18 x 18m. La forma creada dibuja la envolvente exterior de los recorridos más directos entre aulas y accesos. La resultante es esta especie de pieza de puzzle, encajada sobre el edificio preexistente con el máximo respeto, casi sin tocarlo. Deja pasar la luz natural por todo el perímetro evitando un excesivo soleamiento en las horas de juego al exterior, y permite la ventilación de las aulas a las que sirve sin recibir las radiaciones que las calientan demasiado. Así, desde el interior, la cubierta muestra la apariencia de levedad pese a los sesenta metros cúbicos de hormigón armado que contiene, con un canto variable de 30 a 20 cm. La cubierta queda colgada para dejar el patio libre de obstáculos, minimizando el número de pilares. Estos apoyos metálicos, perfiles circulares de 114 mm · 5,4 mm de sección, se colorean como un bosquecillo, jugando cromáticamente con las paredes envolventes. La losa-cubierta se ancla a la fábrica preexistente con perfiles metálicos HEB-120 que atirantan el perímetro y su área de influencia. Este plano suspendido cambia el carácter del espacio que cubre. El resultado consigue una visión expresiva y unitaria del conjunto que permite controlar el soleamiento, la iluminación, el agua de lluvia, la intimidad de las aulas, y la protección del espacio central de esta escuela.

Al final, se ha conseguido materializar la propuesta respetando las condiciones de partida. Los implicados y usuarios hemos quedado a-sombr[e]ados."


Más fotografías del proyecto e información.

FRASES DE LA SEMANA

Ya no acampamos nunca, nos hemos asentado en la tierra y olvidado el cielo.

HENRY DAVID THOREAU

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"Que las casas sean jardínes y los jardínes casas"

LUIS BARRAGÁN

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"Me fascinan las iglesias porque en ellas tienes la sensación de ser el protagonista. En realidad, deberías ser capaz de entrar en una iglesia y sentir que estás en el centro del universo"

MARIO BOTTA

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"La originalidad consiste en el retorno al origen; así pues, original es aquello que vuelve a la simplicidad de las primeras soluciones"

ANTONIO GAUDÍ

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“De Le Corbusier, oí cierta vez que arquitectura es invención y lo tomé como regla para mi trabajo. Pero lo más importante no es la arquitectura sino la vida, los amigos, y este mundo injusto que debemos modificar. Lo importante es mejorar el ser humano, sentir su fragilidad”.

OSCAR NIEMEYER

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"La televisión ha robado a la arquitectura el impacto de la imagen."

PETER EISEMAN

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"Treinta rayos convergen hacia el centro de una rueda, pero es el vacío del centro el que hace útil a la rueda.

Con arcilla se moldea un recipiente, pero es precisamente el espacio que no contiene arcilla el que utilizamos como recipiente.
Abrimos puertas y ventanas en una casa, pero es por sus espacios vacíos que podemos utilizarla.
Así, de la existencia provienen las cosas y de la no existencia su utilidad."

LAO TSE